martes, 21 de agosto de 2007

CENSURA (da)

Luego de un episodio poco agradable por las consecuencias que eso trae y por la validación de algunos discuros por sobre otros, me pregunto si tiene algún sentido verbalizar situaciones que nos dan bofetadas, combos y patadas cada 5 minutos... Me pregunto si decir trabajadora sexual es mejor que decir prostituta, me pregunto si decir gay es mejor que decir maricón, me pregunto si decir hegemonía masculina es mejor que decir machismo... Si digo hegemonia masculina, no estoy diciendo que los hombres se posicionan por sobre las mujeres??? y que pasa cuando somos las mujeres quienes alimentamos dicha visión, porque simplemente nos acomoda, porque es la excusa perfecta para responsabilizar a los "otros", no es desde los vínculos heteropatriarcales??? , si algo tengo claro es que NO TODAS LAS MUJERES QUIEREN SER SALVADAS y que NO TODOS LOS HOMBRES SON MISÓGINOS... Me parece irónico tener que silenciar, o adscribir a lo que dice otra persona que por haber escrito unos 30 libros más que yo, sería más lúcida que esta novata productora de discurso...

No son acaso relevantes los significados de lo que se construye desde aquí, versus lo que se construye desde allá? Pregúntome yo con tono solemne a lo Nietzche, ¿PARA QUÉ ME CENSURAN?, si de todas maneras el famoso libro no lo leera el papa, tampoco lo leeran en los colegios, no lo leeran ni mis colegas, con suerte quedará apilado en alguna biblioteca, y en el mejor de los casos recurriran a él para sacar un par de datos epidemiológicos, pero no para levantar la voz, ni instalar la revolución por un misero capítulo de GÉNERO Y VULNERABILIDAD...










miércoles, 1 de agosto de 2007

Por la Boca muere el Pez...(por las letras también)


Estas últimas semanas han estado bastante provocadoras, por un lado discriminación a la puerta de la casa, como respuesta correos electrónicos, activismo virtual, convocatoria y el deseo de que las cosas no queden sin condena.

Por otro, nuevamente correos electrónicos denunciando los sueltos cuerpos y bocas que se pasean por la señal abierta de televisión y que desde una plataforma que quiere vestirse de crítico reflexiva, se enlodan gracias a quienes cavan sus propias tumbas y pecan de ignorantes. Y es justo en este mínimo momento, en que una no sabe si reir o llorar (y no necesariamente por un desorden hormonal o ataque de nervios, como mencionaría aquel sr. que ha recibido por lo bajo, unos 1200 correos hasta la fecha)

Un@s podrán pensar que es una real perdida de tiempo mandar cartas de disidencia y malestar a los medios de comunicación, más entre escribirlas y no hacerlo, prefiero hacerlo, así práctico la redacción, cosa que nunca está demás sobre todo si lo que se espera algún día es andar escribiendo a diestra y siniestra y más aún ser leída y entendida (aunque no se si compartida, me refiero a las ideas)... Con tener un hilo conductor me parece bien.

Entonces esperen por mi TVN, CHilevisión, Canal 13, Mega, VLP, Digital Channel, FamTel, Red Televisión y todos los demás...

martes, 31 de julio de 2007

Pre - texto

Cuando se quiere dar sentido a situaciones que nos parecen complejas de comprender, nos adscribimos al contexto, que se vuelve muchas veces el pretexto socialmente más aceptado, para dar coherencia a hechos que al estar fuera de este marco parecen carecer de lógica.
El contexto, como contenedor y contenido circulante e instalado en la jerga cotidiana, parece ser usado como marco referencial. Ahora bien, en lo cotidiano no parece que la palabra contexto por si misma sea amenazante, sino que funciona como modulador o regulador de las acciones diarias, pero cuando sumamos otros conceptos, su significado adquiere otra forma y connotación.
Cuando vemos fervientes discusiones donde se ponen en juego ideologías; religiosas, políticas, filosóficas, entre otras, en que se presentan posturas que conforman una especie de tribunal, donde se contraponen jueces, defensores y juzgados, emerge la verbalización de:
- “Lo que pasa es que todo tiene que ver con el contexto”-
Y, parece que con esta declaración se resuelven estos dilemas, pero ¿No se cae con ello en una suerte de relativismo acérrimo? Si bien, el contexto colabora en la construcción de realidades y sentidos, ¿No nos juega una mala pasada cuando nos volvemos puristas? . Al final de cuentas la conclusiòn es simple:
"Usar la palabra contexto,es lo único que no se sale efectivamente de Contexto"

domingo, 29 de julio de 2007

Y si sólo somos activistas?


A más de alguien se le caería el pelo (y otras cosas más, en caso de no tenerlo) si tod@s quienes le rodean, no pensarán en dedicarle más que la palabra activista, porque no habría forma de validar frente a quien ya poco cree, todos los años de conocimientos y diplomas capitalizados en cuanta institución educativa de renombre existe...

A mi no me molesta, se pregunta usted qué, esto del Activismo,
con los años (que son unos cuantos), las conversaciones y
las carcajadas, me han permito más deconstrucciones que
la misma seriedad exigida para tratar "ciertos temas"...

A usted le cuento cuentos, pero sin ir más lejos
yo soy el cuento que usted cuenta de mi...